Murió Marcos Mundstock, figura clave de Les Luthiers

El artista tenía 77 años y padecía una enfermedad grave que lo había alejado de los escenarios. Estaba residiendo en la Ciudad de Buenos Aires.


Marcos Mundstock, miembro de Les Luthiers, falleció este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires a sus 77 años.

“Después de más de un año de lidiar con un problema de salud que se tornó irreversible, Marcos, nuestro compañero y amigo, finalmente partió. De ahora en más, cada uno de nosotros deberá empezar a transitar el doloroso camino de aprender a convivir con su ausencia”, señala el comunicado.

El humorista y actor padecía una grave enfermedad que fue diagnosticada en febrero de 2019 y que lo mantenía alejado de los escenarios.

Con la retirada voluntaria de Carlos Núñez Cortés a los 75 años de edad, en 2017, tras recibir con sus compañeros en Oviedo el premio Princesa de Asturias de Humanidades, en la actual formación de seis integrantes sólo permanecen dos de los fundadores: Carlos López Puccio y Jorge Maronna.

Sin embargo, el grupo sigue activo porque se fue renovando con las incorporaciones de Tato Turano, Martín O’Connor, Roberto Antier y Tomás Mayer Wolf, quienes durante años habían viajado con Les Luthiers como reemplazantes en sus giras internacionales.

Descendiente de inmigrantes judíos, el artista era uno de los creadores de los guiones más ingeniosos de la obra de Les Luthiers, el grupo argentino que mezcla el humor culto con la música perfecta, y los instrumentos tradicionales con estrafalarios artilugios inventados.

Una de sus últimas creaciones tienen como protagonista a Córdoba ya que, a pesar de sus problemas de movilidad, compuso un texto extraordinario que grabó para una presentación en el Congreso Internacional de la Lengua celebrado en abril de 2019.

El comunicado completo

Después de más de un año de lidiar con un problema de salud que se tornó irreversible, Marcos, nuestro compañero y amigo, finalmente partió. De ahora en más, cada uno de nosotros deberá empezar a transitar el doloroso camino de aprender a convivir con su ausencia.

Pero no hoy. Pensar hoy en partidas o ausencias nos resulta demasiado triste. Hoy preferimos evocar todo lo que Marcos nos brindó y conservaremos con nosotros para siempre. Nos quedará el recuerdo de su voz, única e inconfundible. Y de su presencia sobre el escenario, con su carpeta roja y frente al micrófono, que cautivaba al público antes de decir una sola palabra.Nos quedará su profesionalismo.

Su autoexigencia, su ética de trabajo y su respeto extremo por el público, valores que todos compartimos y que él defendió desde el momento de la creación misma de Les Luthiers. Nos quedará el recuerdo de su compañerismo, tanto en lo profesional y en lo personal. La inteligencia de sus comentarios y su respeto por las opiniones ajenas, aún en la disidencia. Nos quedarán grabados los aprendizajes compartidos que hicimos a lo largo de tantos años. Los lugares del mundo que descubrimos juntos.

La sorpresa que compartíamos cada vez que Les Luthiers dada un nuevo salto y llegaba más y más lejos. Nos quedará el recuerdo de sus chistes cotidianos, rápidos y asombrosamente ingeniosos, listos para brindarnos una chispa de alegría en todo momento, en las buenas y en las malas.Nos quedarán tantas cosas de Marcos, que aun en medio de la tristeza y el dolor que estamos viviendo, no podemos dejar de agradecer a la vida, y de sentirnos privilegiados de haber recorrido con él todo este tramo del camino.

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